El sueño en los bebés es un elemento clave. Al principio de su vida, suelen dormir entre 16 y 18 horas al día, y a medida que crecen esas cifras se van reduciendo poco a poco. A los 10 meses, tu bebé debería tener ya unos ciclos de sueño próximos a los del adulto.

Vamos a repasar aquí, por rangos de edad, los patrones de sueño habituales, de manera que pueda servirte como orientación.

Sueño del bebé los primeros 3 meses de vida

En este período, el bebé duerme mucho. Su posición habitual es la fetal. Por lo general, el sueño es ligero y se rompe con facilidad en intervalos de 3 o cuatro horas.

3-6 meses de vida

Seguimos en una situación en la que el bebé, sobre todo, duerme. Aunque ahora el sueño es más prolongado y se empieza a distinguir entre día y noche. Este es un momento clave en que el bebé empieza a compasarse con los adultos.

6-12 meses de vida

Lo habitual en este período es que el bebé duerma entre 15 y 16 horas al día. Por lo general, 10 de esas horas ya se concentran en la noche, y empieza a tomar importancia la siesta.

1-2 años de vida

Por lo general, un bebé, a partir del año de vida, necesitará unas 14 horas al día para dormir. Lo normal es que ya, a esa edad, concentre su sueño en tandas de 10 o 11 horas nocturnas y en un par de siestas.

Como se observa, a partir de los seis meses se introduce la siesta (dos al día), elemento imprescindible en horario diurno para empezar a conseguir que el bebé duerma más por la noche y, durante el día, descanse en momento señalados (tras las comidas).

Eso sí, dato importante: consulta siempre estos patrones con tu pediatra, pues cada bebé es un mundo y hay muchas particularidades a tener en cuenta.